16. LA INVOCACIÓN
Corregido por: Leila
La bodega. Bill-E golpeando los barrotes de su jaula, con una pierna ensangrentada que ha arrancado del ciervo, gritando desjuiciadamente. Dervish revisa los tableros de ajedrez y las armas, haciendo caso omiso de él. Quiero que intente disuadirme, que me diga que es una locura, que rechace mi oferta.
Pero no dice nada. En el estudio, ni siquiera me preguntó si estaba seguro, sólo asintió con la cabeza y le dijo a Pablo que lo llamaría en otro momento. Luego vino directo hacia aquí. Nada de 'Gracias,' o 'Bien hecho, Grubbs', o 'Estoy orgulloso de ti'.
Examino los tableros de ajedrez con interés forzado, desesperado por mantener mi mente alejada de las armas.
Cinco tableros están dispuestos en una línea a través de las tres mesas. El del señor de los anillos en el centro, flanqueado por un juego de piezas de cristal a un lado y uno de piezas incas al otro. Los conjuntos en los dos extremos son normales.
— ¿Están ordenados así por alguna razón?— Pregunto a Dervish.
—No—, responde, probando una espada, describiendo un arco con su filo. —Los juegos no importan, siempre y cuando haya cinco.
—Explica cómo funciona la competencia, — lo apuro.
—Los partidos se juegan al mismo tiempo, — Dervish dice sin mirar. —Cuando me toca a mí, puedo mover cualquier pieza que quiera, en cualquier tablero. Lord Loss puede responder a la pieza que se ha movido, o mover una pieza en un tablero diferente.
—Eso debe de ser confuso.
—Sí. Sin embargo, es confuso para él también. — Dervish sostiene un hacha a la luz de una vela gruesa y entrecierra los ojos, juzgando el filo de la hoja. —Lord Loss es un jugador consumado, que ha tenido siglos para trabajar en su juego, pero no tiene ninguna ventaja sobrenatural. Si mantengo la calma, me concentro en los movimientos y no pierdo el valor, tendré una oportunidad.
— ¿Qué clase de oportunidad tengo contra Artery y Vein?— Pregunto.
Dervish me mira fríamente, entonces lanza su brazo hacia adelante y envía el hacha volando ¡directamente hacia mí!
Reacción instantánea. Giro. Mi mano izquierda sale volando, mis dedos se cierran alrededor del mango de un hacha en el aire, la hago dar un arco hacia abajo, quitándole velocidad, y luego la levanto en alto para defenderme a mí mismo, con el corazón acelerado, confundido y asustado.
Entonces veo la sonrisa de mi tío.
Respirando con dificultad, miro a Dervish, y a continuación, al hacha en mi mano.
—De esa clase—, dice.
—Todavía no sé cómo la atrape, — me quejo, mientras Dervish busca entre sus libros un determinado volumen.
—No tienes que saberlo—, dice Dervish. —Es magia—. Hace una pausa y me mira. —Tus instintos se han agudizado debido a tu anterior encuentro con los demonios. Obedece a esos instintos. Deja que Vein y Artery establezcan el tono y el ritmo de la batalla. Reacciona. No pienses. Suspende las leyes de la realidad por completo.
Dervish vuelve su atención a los libros, encuentra el que estaba buscando, lo abre y espera.
—Haz que tu falta de experiencia te favorezca—, dice. —No se puede tener un plan o ser más inteligente que los demonios. Así que no lo intentes. Solo déjate llevar por la corriente.
—Haces que parezca fácil.
— ¡Ciertamente no será fácil! Pero si apagas tu cerebro, te sorprenderás por lo que tu cuerpo puede hacer.
Dervish pone el libro en el suelo, se inclina sobre este y lee un pasaje, corriendo el dedo sobre las palabras, murmurando en voz baja.
— ¿Qué estás haciendo?— Pregunto.
—Varios hechizos deberán ser hechos para abrir una ventana entre el mundo de Lord Loss y el nuestro—, dice Dervish. —Tengo que asegurarse de que sea una pequeña puerta de entrada. No queremos que otros demonios pasen a través de la misma.
— ¿Eso puede suceder?
—Por supuesto. Los Demonata siempre están dispuestos a cruzar la brecha y hacer estragos. Van a aprovechar cualquier abertura que se presente.